¿Por qué me sangran las encías? Causas y qué hacer

Una de las causas más frecuente del sangrado de encías es la inflamación provocada por la acumulación de placa bacteriana, aunque también puede aparecer por un cepillado demasiado agresivo, cambios hormonales como los del embarazo u otras situaciones. El sangrado frecuente puede ser un signo de gingivitis o periodontitis, por lo que es recomendable realizar una revisión para conocer su origen.

Si te sangran las encías al cepillarte los dientes, al utilizar hilo dental o incluso al comer, es importante no considerarlo algo normal. Aunque muchas veces el sangrado está relacionado con la acumulación de placa bacteriana y la inflamación de las encías, también puede aparecer por otros motivos.

En ocasiones, el sangrado es uno de los primeros signos de gingivitis. Si la inflamación no se trata, puede evolucionar hacia una enfermedad periodontal más profunda, conocida como periodontitis, que puede afectar a los tejidos y al hueso que mantienen los dientes sujetos.

Por eso, si notas que tus encías sangran con frecuencia, lo recomendable es realizar una revisión dental para conocer el motivo y detectar cualquier problema desde el principio.

¿Es normal que las encías sangren?

No deberíamos considerar normal que las encías sangren de forma habitual.

Unas encías sanas deberían presentar un aspecto rosado y no sangrar al cepillarse o al realizar una limpieza interdental suave. El sangrado puede ser una señal de inflamación y uno de los primeros signos de enfermedad de las encías.

Esto no significa que cada vez que aparezca una pequeña cantidad de sangre exista necesariamente una enfermedad periodontal avanzada. Sin embargo, si el sangrado se repite, es importante averiguar cuál es su causa.

Una de las causas más frecuentes es la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes.

¿Por qué sangran las encías?

Existen diferentes situaciones que pueden provocar sangrado gingival. Algunas son muy frecuentes y están relacionadas con la higiene bucodental, mientras que otras requieren una valoración profesional.

1.Acumulación de placa bacteriana

La placa bacteriana es una película que se forma continuamente sobre los dientes.

Cuando no se elimina correctamente mediante el cepillado y la limpieza entre los dientes, las bacterias presentes en ella pueden irritar las encías y provocar inflamación.

Es entonces cuando podemos notar que las encías están:

  • Más rojas de lo habitual.
  • Hinchadas.
  • Sensibles.
  • Más propensas a sangrar.

La acumulación de placa es uno de los principales factores relacionados con la gingivitis.

2.Gingivitis

La gingivitis es una inflamación de las encías.

Uno de sus signos más habituales es precisamente el sangrado al cepillarse o al limpiar entre los dientes. También puede aparecer enrojecimiento, inflamación o sensibilidad.

La buena noticia es que, cuando se trata de una gingivitis causada por placa y se actúa correctamente, la inflamación puede ser reversible con una adecuada higiene bucodental y el tratamiento profesional que corresponda.

Por eso es importante no acostumbrarse a pensar: “A mí siempre me sangran las encías. El sangrado puede estar avisándonos de que algo necesita atención.

3.Periodontitis

Cuando la inflamación de las encías no se trata adecuadamente, puede evolucionar hacia una enfermedad periodontal más profunda: la periodontitis.

En este caso, el problema ya no afecta únicamente a la encía, sino también a los tejidos que sostienen el diente. La enfermedad puede provocar pérdida de hueso alrededor de las piezas dentales y, en fases avanzadas, movilidad y pérdida de dientes.

Algunos signos que pueden acompañar al sangrado son:

  • Encías inflamadas o enrojecidas.
  • Mal aliento persistente.
  • Retracción de las encías.
  • Dientes que parecen más largos.
  • Movilidad dental.
  • Cambios en la posición de los dientes.

No todas las personas presentan todos estos síntomas, y la periodontitis puede avanzar durante un tiempo sin provocar molestias importantes. Por eso, las revisiones periódicas son importantes para detectarla cuanto antes.

4.Cepillarse con demasiada fuerza

No todo sangrado significa necesariamente que exista una enfermedad de las encías.

Cepillarse ejerciendo demasiada presión puede irritar o lesionar la encía. La propia Federación Europea de Periodoncia señala que un cepillado demasiado vigoroso puede contribuir también a la retracción gingival.

Por eso, más fuerza no significa una mejor limpieza. Es preferible utilizar una técnica adecuada y realizar el cepillado de forma cuidadosa y constante.

5.No limpiar entre los dientes

El cepillo de dientes no llega correctamente a todos los espacios que existen entre las piezas dentales.

En estas zonas puede acumularse placa y restos de alimentos que favorecen la inflamación de las encías.

Por eso, la higiene diaria debería incluir también la limpieza interdental, utilizando cepillos interdentales o hilo dental según las necesidades de cada persona.

Si has empezado recientemente a limpiar entre los dientes y aparece algo de sangrado, tampoco deberías abandonar automáticamente este hábito. Lo importante es hacerlo correctamente y consultar si el sangrado persiste.

6.Cambios hormonales durante el embarazo

Durante el embarazo pueden producirse cambios hormonales que hacen que las encías sean más sensibles a la placa bacteriana.

Como consecuencia, algunas mujeres pueden notar las encías más inflamadas o que sangran con mayor facilidad. Es lo que se conoce habitualmente como gingivitis del embarazo.

Esto no significa que el embarazo sea la causa directa de la enfermedad periodontal. Los cambios hormonales pueden hacer que la respuesta de las encías frente a la placa sea mayor.

Por eso, durante el embarazo es especialmente importante mantener una buena higiene y continuar con las revisiones dentales.

¿Cómo saber si tengo gingivitis o periodontitis?

Es una de las dudas más habituales cuando empiezan a sangrar las encías.

Aunque algunos síntomas pueden orientarnos, no es posible diagnosticar una gingivitis o una periodontitis únicamente observando el sangrado en casa.

De forma sencilla:

En la gingivitis la encía está inflamada y puede aparecer sangrado, enrojecimiento o hinchazón, pero no existe pérdida de los tejidos que sostienen el diente. Cuando está causada por placa, puede ser reversible con una buena higiene y el tratamiento adecuado.

En la periodontitis la inflamación afecta a estructuras más profundas que sostienen el diente y puede producir pérdida de hueso y otros tejidos de soporte. Es una enfermedad que necesita tratamiento profesional.

Por eso, si tus encías sangran habitualmente, una revisión es la mejor manera de saber qué está ocurriendo.

¿Qué pasa si me sangran las encías y no hago nada?

El sangrado puede parecer una molestia pequeña, especialmente cuando no existe dolor.

Sin embargo, ignorarlo durante mucho tiempo puede hacer que un problema de encías pase desapercibido.

La gingivitis no tratada puede evolucionar hacia periodontitis en algunos pacientes. Cuando la enfermedad periodontal progresa, puede producir daños en los tejidos que sujetan los dientes y pérdida ósea.

Además, la periodontitis puede presentar pocos síntomas en determinadas fases, por lo que no tener dolor no significa necesariamente que las encías estén sanas

¿Qué hacer si me sangran las encías?

Lo primero es no ignorar el sangrado. Si ocurre de forma repetida, lo más recomendable es pedir una revisión para conocer su origen. Mientras tanto, puedes mantener unos hábitos básicos:

Cepíllate los dientes dos veces al día. La limpieza diaria es fundamental para controlar la placa bacteriana.

Limpia entre los dientes. Utiliza hilo dental o cepillos interdentales, dependiendo de tus espacios y de las recomendaciones de tu dentista o higienista.

No dejes de cepillarte porque aparezca sangre. Si el sangrado está relacionado con la inflamación provocada por placa, dejar de limpiar la zona no solucionará el problema. Es importante mantener una higiene adecuada y consultar si el sangrado continúa.

Evita el tabaco. El tabaco es uno de los factores de riesgo relacionados con la enfermedad periodontal y, además, puede hacer que el sangrado sea menos evidente, ocultando uno de sus signos.

Haz revisiones periódica. Las revisiones permiten detectar problemas de encías antes de que avancen y establecer las medidas necesarias para mantenerlas sanas. La Federación Europea de Periodoncia recomienda controles profesionales regulares para prevenir y detectar precozmente la enfermedad periodontal.

¿Necesito una limpieza dental si me sangran las encías?

No todas las personas que tienen sangrado necesitan exactamente el mismo tratamiento.

En algunos casos, mejorar la higiene diaria puede ser suficiente para controlar una gingivitis inicial. En otros, puede existir acumulación de sarro que requiere una limpieza profesional.

El sarro es placa bacteriana que se ha endurecido y no puede eliminarse correctamente con un cepillo de dientes en casa. Su eliminación debe realizarse mediante procedimientos profesionales.

Por eso, antes de decidir qué necesitas, es importante valorar el estado de tus dientes y encías.

¿Cuándo debería acudir al dentista?

Si tus encías sangran de forma ocasional, no significa automáticamente que exista una enfermedad grave. Pero si el sangrado es frecuente, aparece incluso con un cepillado suave o va acompañado de otros síntomas, es recomendable realizar una revisión.

Presta especial atención si además notas:

  • Encías muy inflamadas.
  • Encías que se han retraído.
  • Mal aliento persistente.
  • Pus alrededor de las encías.
  • Dientes que se mueven.
  • Cambios en la posición de los dientes.
  • Dolor o molestias al masticar.

Estos signos pueden estar relacionados con problemas periodontales que requieren valoración profesional.

Nuestra recomendación es que no esperes a que las encías duelan para revisarlas.

Una revisión permite detectar si el sangrado se debe simplemente a una inflamación gingival o si existe un problema periodontal que necesita otro tipo de tratamiento.

¿Cómo se tratan las encías que sangran?

El tratamiento depende de por qué están sangrando y del estado en el que se encuentren las encías.

Si existe gingivitis, el objetivo será controlar la placa bacteriana y eliminar los factores que están provocando la inflamación. Esto puede incluir mejorar las técnicas de higiene en casa y realizar una limpieza profesional cuando sea necesario.

Cuando existe periodontitis, el tratamiento debe ser más específico y adaptarse a cada paciente. El objetivo es controlar la infección y la inflamación, proteger los tejidos que sujetan los dientes y evitar que la enfermedad continúe avanzando.

Por eso, no existe una única solución para todas las personas con sangrado de encías. Primero hay que conocer qué está ocurriendo.

¿Se puede prevenir el sangrado de encías?

En muchos casos, sí podemos reducir considerablemente el riesgo de desarrollar gingivitis y periodontitis manteniendo una buena rutina de higiene y realizando revisiones periódicas.

La prevención permite detectar los problemas cuando todavía estamos a tiempo de actuar sobre ellos. Por eso si has empezado a notar sangrado al cepillarte, inflamación, sensibilidad o cualquier otro cambio, no tienes por qué esperar a que aparezca dolor.

En Clínica Dental Caracola, en El Puerto de Santa María, podemos revisar el estado de tus encías, identificar el origen del sangrado y explicarte qué opciones existen para mantenerlas sanas. Solo tienes que pedir tu cita.

Porque unas encías sanas también son una razón para sonreír.

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